La restauración de la dignidad por el futuro que todos deseamos

Municipio

Por: Lic. Maky Zavala de la Cruz

*Hay quienes se dedican a pelear las miserias del mundo, – y hay quienes conquistan el mundo con justicia y dignidad”. *G.M.

A partir de este momento, todos y cada uno de nosotros, como ciudadanos consientes de nuestra realidad en el contexto en el que hoy vivimos, se nos dará la oportunidad sin excepción de persona, sea por su originen de procedencia, ideología, religión, nivel académico o posición económica y social, de escribir con la más estricta honestidad, imparcialidad y visión futurista los primeros renglones de la historia de este Municipio de Puerto Morelos, cada quién desde su percepción de lo que ocurrirá a partir de este nuevo amanecer democrático. A fin que, el día de mañana escudriñemos esos mismos renglones para identificar, todos y cada uno de los escenarios, personajes, acciones buenas y malas, así como todas aquellas que se darán para el engrandecimiento y edificación del futuro de nuestro Municipio, sin atavíos, ni intimidaciones, coacciones e infracciones que permitan impedir la libertad de transito y de EXPRESIÒN dentro del marco de la Ley.

Pero lo más importante, es estar, hacer, contribuir, transformar para trascender como Municipio joven al estatus que todos deseamos llegar, con armonía, unidad, solidaridad, en un solo espíritu que nos veamos reflejados en el progreso y desarrollo que hemos de heredarle a nuestro hijos y a los hijos de nuestros hijos. Hoy nos asiste la historia por la que hemos pasado todos, con logros, éxitos, peripecias, incertidumbres, divisiones, confrontaciones, decepciones y muchos dolores que tuvimos que pasar en esa transición de Delegación, Alcaldía, Concejo Ciudadano y Municipio.
Hoy somos más habitantes en este Municipio, la etapa del cacicazgo y otras practicas arcaicas de hacer política que empañaron la verdadera democracia, ha concluido. Quizás funcionó cuando tenia que ser, pero hoy, las nuevas generaciones de jóvenes y adultos que se han levantado, que se han sumado de otras latitudes de este gran paìs, demandan un nuevo PARADIGMA para este lugar al que hemos elegido vivir el resto de nuestras vida y no permitir de nuevo, las mismas traiciones de los que se vendieron y se compraron, perdiendo la sensibilidad de SER Y TRASCENDER, gentes que nos han gobernado en un edificios canceroso, lleno de corazones corrompidos y de oropel, donde nadie piensa en el sol que le amanece sino en un VERDE dólar por el que han de trabajar ni siquiera para el futuro de esta tierra. Un poder ejercido en un edificio donde nadie ríe, ni nadie llora, gente de rostro de poliéster que escuchan sin oír y miran sin ver; gente que vendieron por comodidad pasajera su razón de ser, su dignidad y libertad.
La historia tiene que cambiar y ser escrita como debe ser, hacer que esos adultos y jóvenes que vendieron su destino por la comodidad fortuita y engañosa de esa ignorancia que los trae sugestionado con modelos de corrupción, miren de nuevo con con fondo y razón, con una honesta reflexión, vergüenza y restauración a su dignidad, buscando de nuevo el destino por el que luchamos desde el principio para ser Municipio y no un poder vitalicio y eterno que nunca lo conseguirán pues la historia es ascendente y nada es eterno.
Esta es la nueva página que hoy tenemos todos que empezar a escribir; una pagina sin faltas de ortografías, sin plumas con tinta de sangre, desgracia, corrupción, engaño, disimulo o perversiones. Renglones que no omitan los nombres de quienes hacen el mal y otros que contrariamente buscan el bien común, -de los que realmente le han dado a este pueblo su nombre, su trabajo y su honestidad y NO enarbolando solo los contados apellidos familiares como si viviéramos con un sistema latifundista o de la colonia, con una religión pagana al culto personal de la maldad, del ocultismo o de la desgracia como bandera electorera.
Los que hemos habitado este Municipio, desde la fecha que sea, nos asiste el Derecho Constitucional por ser mexicano y gozar de la adopción como Quintanarroense, por lo tanto, no hay ningún peso de tiempo sobre nadie moralmente. Somos el fruto de nuestros padres que nos heredaron principios, ética, nobleza, bondad, orgullo, una hidalguía de carne y hueso que nunca se han vendido o comprado y que en su trabajo honesto con sudor de sacrificios han buscado el nuevo camino en esta tierra para ser mejores ciudadanos, hermanos, hijos y padres de familia, dignificando siempre con orgullo el lugar de la procedencia de donde viene. Somos un pedazo de patria que hoy tenemos que reintegrarnos después que nos dividieron, nos fragmentaron, nos confrontaron y casi pulverizaron en el nombre de un poder de unos cuantos que gobernaron a miles de miles de nosotros.
Hoy tenemos que demostrar los miles de miles que somos y estamos, que somos diferente, que actuamos y pensamos muy distinto a los pocos que están por ser declinados, -que el destino de este Municipio de Puerto Morelos, donde nos unifica esta nueva historia por la eternidad, tendremos a fin de cuenta que converger en un solo común denominador llamado CONCIENCIA, con honestidad y reflexionar que el DESTINO DE PUERTO MORELOS (Leona Vicario, Delirios, Central Vallarta y la cabecera Municipal) NO ESTÀ EN JUEGO, ni repetir las obsoletas costumbres de la época de los colores de las planillas, NO, el destino de este municipio, está en cada conciencia y en cada familia que se tendrá que enfrentar en la intimidad de esos segundos a solas, frente a la boleta de votación y que valorará en ese momento su honestidad de ver luego de frente a sus hijos y familia, respondiéndoles que votaron para su futuro de todos ellos o por la corrupción que ha de gobernar.


Ahí en esa boleta, se reflejara el nombre y apellido de la honesta familia, la integridad del padre, madre, hijo mayor de edad que ha de contribuir para el futuro de este Municipio. Ahí estará reflejado con el voto, nuestra propia desgracia o nuestro propio triunfo a la verdad, de nuestros principios, de nuestra madurez y calidad de vida que queremos vivir, de la justicia social que clamamos todos, de la seguridad y paz que todos deseamos y añoramos, de la unidad de nuestras familias con nuestros antiguos amigos.
No es justo seguir siendo cómplice por omisión, directa o indirectamente de las mismas injusticias, NO podemos guardar silencio, ni tener MIEDO cuando la VERDAD Y EL DERECHO DE NUESTRAS LEYES están de parte de los buenos habitantes que son miles de miles y gozan de lo que es la ética, la moral y la conciencia de lo que sentimos, vemos y padecemos en cada lugar de este pueblo.
NO PODEMOS SEGUIR SIENDO PROMOTORES de la mentira, la falsedad, la hipocresía, del bienestar de unos cuantos, de ser cómplices, encubridores, disimuladores de tantas maldades y desgracias que han provocado a las buenas gentes de este lugar. NO SE PUEDE SEGUIR siendo complacientes, aplaudidores, bufones, títeres o rémoras de un sistema caduco que se niega a morir y ha sembrado desgracia y muerte.
Ha sido una ofensa para esta gran comunidad, que unos pocos, gobiernen a cientos y miles de miles de excelentes ciudadanos, profesionistas que hoy les han usurpado la oportunidad de estar donde tienen derecho como personas con mayor capacidad y profesionalismo y sobre todo por ser de este lugar. Ha sido doblemente ofensivo, pues nos han tratado como extranjeros, pues ni nos conocen ni los conocemos y vinieron a gobernarnos como en la época de la colonia, imponiendo su règimen en complicidad de los que tienen rostro y apellidos y son conocidos en este municipio y que ya es tiempo que sean depuesto por respeto a este pueblo que demanda democracia, pero no una democracia que ayer se vistió de rojo, luego de verde y hoy se pone el poliéster del color café como sepulcros que se pintan por fuera pero por dentro están llenos de inmundicia y que por sus frutos le son conocidos.
Es tiempo de la gran necesidad de este pueblo, de hombres y mujeres que no se vendan ni se compren, hombres y mujeres que sean leales como lo es la brújula al polo; hombres y mujeres que no teman señalar al mal por su nombre y apellido, hombres y mujeres que estén de parte de justicia aunque se desplomen los cielos. Un día tendremos que responder ante un tribunal al que estamos todos inescrutablemente ligados cuando entreguemos el espíritu, pero antes, se tendrá que pasar por la pureza del juicio de la historia ante la sociedad que diario le vemos la cara y esa, esa no olvidará…. Es tiempo de restaurar la dignidad personal.

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